El mundo de los perdidos (2009)


El mundo de los perdidos (Brad Silberling, 2.009)

Título original: Land of the Lost
Director: Brad Silberling
Guionistas: Chris Henchy
  Dennis McNicholas
Intérpretes: Will Ferrell
  Danny McBride
  Anna Friel
  Jorma Taccone
  John Boylan
  Sierra McCormick
Productores: Marty Krofft
  Sid Krofft
  Jimmy Miller
Fotografía: Dion Beebe
Música: Michael Giacchino
Montaje: Peter Teschner
Nacionalidad: Estados Unidos
Año: 2.009
Duración: 101 minutos
Edad: 7 años
Género: Acción, Aventuras, Comedia, Fantástica, Ciencia-Ficción
Distribuidora: Universal Pictures International Spain, S. L.
Estreno: 21-08-2.009
DVD Alquiler: 17-12-2.009
DVD Venta: 17-12-2.009
Página WEB: Ficha completa en IMDb
  Ficha completa en FilmAffinity
  Web Oficial de la película en España
  Web Oficial de la distribuidora en España
  Tráiler de la película en YouTube

Calificación:

Crítica: 3,854 Espectadores: 60.748
Vizcaya: 4,391 Recaudación: 356.623,04 €
España:   Puntos (Popularidad): 0
Rugoleor:   Ratio de popularidad: 0,00%

Sinopsis:

Will Ferrell interpreta a un ex-científico, el Dr. Rick Marshall, un hombre desarmado, con pocos recursos y de cuestionable inteligencia, que debe sobrevivir en un universo alternativo lleno de dinosaurios y seres fantásticos en busca de presas. Marshall ha sido aspirado por un vórtice espacio-temporal a un mundo de vistas espectaculares conocido como “El mundo de los perdidos”, donde reina la comedia y peligros indescriptibles. Le acompañan en la aventura su asistente Holly, una mujer inteligente dedicada a la investigación, y Will, un cazador de recuerdos algo bruto y paleto. Perseguidos por un T. Rex y por unos reptiles humanoides lentísimos llamados Sleestak, los tres seres humanos, Marshall, Will y Holly, no tienen más remedio que fiarse de su único aliado, un primate llamado Chaka para intentar salir de la dimensión híbrida en la que se han metido. Si regresan de la involuntaria expedición, se convertirán en héroes. Si se quedan atrapados, serán unos refugiados permanentes en El mundo de los perdidos.

Una serie televisiva de aventuras adaptada a la gran pantalla por Brad Silberling (“Casper”). Todo reposa sobre los castigados hombros de Will Ferrell, un paleontólogo que ha descubierto la forma de viajar en el tiempo para estudiar de cerca a los dinosaurios y otras criaturas prehistóricas. Acompañado de una universitaria y del propietario de un extraño parque de atracciones, viajará a tiempos inmemoriales para conocer hombres lagarto dignos de una película de Ed Wood.

Crítica:

24.08.2009 – JOSU EGUREN

Idiocracia

Por difícil que parezca, Will Ferrell es uno de esos cómicos americanos que a pesar de haber empalmado sonados fracasos siguen contando con el beneplácito de los productores de Hollywood, quizá porque su crédito se renueva cada vez que hacen acto de presencia en el ‘Saturday Night Live’, donde sí brillan, o porque no se conocen otras espaldas lo suficientemente anchas como para cargar con bultos sospechosos del tamaño de “El mundo de los perdidos”.

Lo que dirige Brad Silberling es una bochornosa adaptación de una serie televisiva que hizo furor hace ya décadas en Estados Unidos, aunque la referencia al título homónimo suena hueca en estos lares donde el interés por la fantaciencia catódica siempre ha estado bajo mínimos (qué lejos quedan “Quantum Leap”, “Doctor Who” y “Brisco County Jr.”).

Cruce desafortunado entre la comedia gamberra y los mundos literarios de Haggard, Verne y Conan Doyle, “El mundo de los perdidos” nos propone un ‘Viaje al centro de la tierra’ con paradas puntuales en ‘El Planeta de los simios’ y ‘El valle de Gwangi’, sendas escalas en las que Silberling parodia los clásicos de la ciencia-ficción aventurera armado con un arsenal de chistes zafios que rozan el colmo de simplismo.

Lo fácil sería vapulear a Will Ferrell (se gana el abucheo a pulso), pero la culpa es de un guión que criogeniza nuestras neuronas durante noventa minutos, siempre con la mirada puesta en las parodias del Mel Brooks menos entonado (“Spaceballs”) y otros títulos tan lamentables como “El cavernícola” del cuarto Beatle.

El mérito del director reside aquí en que cierra de un portazo la posibilidad de alumbrar segundas partes, aunque sin cumplir los requisitos necesarios para engrosar la nómina de películas de culto, y en el empleo de una eficaz estética retro-camp que maquilla la perfección técnica con un filtro a la medida de los espectadores infantiles.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s